Camanchaca

El sector costero de la zona norte de nuestro país se encuentra afectado por un fenómeno climático conocido localmente con el nombre de “Camanchaca”. La Camanchaca es una nube a ras de suelo, que se compone de muy pequeñas gotas de agua, que por ser tan pequeñas no tienen peso para caer al suelo, quedando suspendidas en el aire, siendo desplazadas por el viento. Esta se produce debido a la absorción de calor solar que realiza el mar durante el día, y durante la liberación de calor en la noche y la madrugada. Así la camanchaca se presenta como una neblina espesa y dinámica, que se moviliza a ras del suelo.

En los años 1980, la Conaf (Corporación Nacional Forestal) comenzó a realizar variadas investigaciones concluyendo que al contacto de esta nube con obstáculos, como plantas, era posible capturar agua. Así nacen los “atrapanieblas” que son mallas que se encuentran diseñadas para que al pasar la camanchaca por ellos, las gotas queden atrapadas y por consiguiente puedan ser acumuladas.

El primer ensayo con los atrapanieblas se realizó para poder reforestar el sector de la cumbre de la vieja mina El Tofo, ubicada en las cercanías de la Caleta Chungungo. Luego de variados intentos por reforestar el sector, y de tiempo compartido con las comunidades vecinas, los investigadores se dieron cuenta que en el sector existía un problema mayor que reforestar, Caleta Chungungo sufría de la escasez de agua potable, lo que traía variados problemas sociales, siendo el más fuerte el de la migración.

Los investigadores tornaron sus esfuerzos para resolver este problema de escasez de agua, consiguiendo financiamientos para instalar atrapanieblas que fueran capaces de abastecer de agua potable a la comunidad. Los primeros ensayos fueron hechos en Caleta Chungungo en el año 1992. Para el año 2000, ya existían más de 90 atrapanieblas, los cuales aportaban con una producción de agua potable que alcanzaba los 300 mil litros mensuales de agua (lo que equivalía al transporte de alrededor de 30 camiones aljibes). Hoy en día este sistema de abastecimiento de agua rural se ha expandido a lo largo de la costa norte de Chile.

Hasta la mañana del día 26 de agosto uno de los grandes temas se centraba en los impactos que generaría el funcionamiento de la termoeléctrica Barrancones en las cercanías de Caleta Chungungo. Este día jueves, el Presidente Piñera realizó un “Acuerdo” con la Empresa SuezEnergy, en el cual se llegó a la conclusión de cambiar el lugar de instalación de la termoeléctrica Barrancones. Por el momento se desconoce el nuevo emplazamiento, sin embargo los efectos que podrían esperarse son los mismos, tanto en impactos ambientales como en irregularidades en la revisión del proyecto.

Durante la revisión del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) del Proyecto Termoeléctrica Barrancones, existieron algunas irregularidades que esperamos no se repitan de ser presentado el proyecto nuevamente ante la Conama para su evaluación -hay que tener cautela en este aspecto pues un nuevo emplazamiento requiere de un nuevo EIA-. En la evaluación realizada para el emplazamiento de la termoeléctrica que se encontraría a 5,5 km de Caleta Chungungo, la Dirección General de Aguas (DGA) presentó en tres oportunidades la petición de la generación de una línea base de las aguas condensadas en el área de influencia del proyecto. La DGA hizo hincapié en la petición, argumentando que “la ubicación del proyecto es un sector donde en las zonas altas, se presenta el fenómeno climático de Camanchaca, lo cual hace necesario verificar la influencia de las emisiones atmosféricas en la calidad del agua condensada en el sector por su aporte al suelo y la posible afectación de aguas subterráneas por infiltración de éstas y determinar si el proyecto afectaría la futura implementación de proyectos orientados a utilizar este fenómeno de condensación de los sistemas de abastecimiento de agua del sector”, subrayando finalmente que “el proyecto no se hace cargo de los efectos, características y circunstancias significativos sobre la cantidad y calidad del Recurso Hídrico”, de acuerdo a lo estipulado en la Ley de Bases del Medio Ambiente.

En la etapa final de esta evaluación la DGA presenta una conformidad condicionada a que el “titular antes del inicio de la construcción del proyecto deberá presentar a la autoridad un estudio indicando la respuesta a la pregunta 1 (que es la que se presenta en el párrafo anterior)… referido a la calidad de las aguas condensadas. Lo anterior considerando que la información presentada en su respuesta no acredita la veracidad de los datos...”.

Cabe preguntarse cómo es posible que la Autoridad Ambiental sectorial, en este caso la DGA, pudo aprobar un proyecto en el cual la empresa no ha fue capaz de generar una línea base que acredite la veracidad de los datos.

Esto es algo que no se puede repetir en la próxima evaluación ambiental a la que será sometido el proyecto Termoeléctrica Barrancones, pues en los sectores costeros de la zona norte del país el fenómeno de la camanchaca se hace presente, y en muchas localidades rurales ubicadas en la costa el sistema de atrapanieblas es su actual sistema de abastecimiento de agua potable.

Sólo queda decirle a la Empresa SuezEnergy que vayan preparando la respuesta a la pregunta planteada por la DGA, pues en cualquier lugar costero de la zona norte de nuestro país la empresa producirá emisiones atmosféricas y ellas podrían afectar los suelos, las napas subterráneas y contaminar el agua con el cual se abastece la población.

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